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27/11/2020
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El milagro alemán de la reunificación

El 3 de octubre de 1990 se produjo el milagro alemán de la reunificación. Consistió en la incorporación de la República Democrática Alemana Alemania Dividida(RDA), que había sido un satélite del Imperio Soviético, a la República Federal Alemana (RFA), a la que se añadieron cinco nuevos Länder (Estados federales) de los territorios incorporados. El líder comunista de la RDA, Erich Honecker, había renunciado el 18 de octubre de 1989 y fue reemplazado por Egon Krenz, bajo cuyo mandato cayó el muro de Berlín, abatido por las masas populares. El Programa de los Diez Puntos para la reunificación, diseñado por el canciller de la RFA, Helmut Kohl, cristalizó en el acuerdo con la RDA del 18 de mayo de 1990."

Treinta años de unidad alemana: «Hoy el vaso está al menos tres cuartos lleno».

Una entrevista con Michael Mertes, asesor político del canciller Helmut Kohl de 1987 a 1998.

Berlín, Oct. 8.– La reunificación de Alemania culminó el 3 de octubre de 1990. Treinta años después de esta histórica fecha, el Este y el Oeste han crecido juntos a pesar de las diferencias sociales y económicas existentes. La reunificación fue iniciada por un valiente y visionario plan de diez puntos del entonces canciller federal Helmut Kohl. Le preguntamos al jefe de redacción de Helmut Kohl de aquel entonces, el Sr. Michael Mertes, cómo vivió esta época tan emocionante en ese momento y qué opina de la reunificación hoy en día.

Estimado Sr. Mertes, usted fue en 1989 el principal redactor de discursos de Helmut Kohl. ¿Cómo experimentó el tiempo en torno a la caída del muro? ¿Qué expectativas tenía usted de los sucesos?

En la Cancillería Federal ya sabíamos unos días antes que la dirección comunista de la RDA estaba dispuesta a facilitar la salida de sus ciudadanos hacia Alemania Occidental. Pero sí nos sorprendió lo dramáticas que fueron las consecuencias de esa decisión.

A continuación, los pueblos de Alemania Oriental y Occidental vivieron días de una felicidad inimaginable. Pero poco después, tras la euforia inicial, surgió la pregunta de cuáles serían las consecuencias políticas de esta situación. ¿Seguiría Alemania dividida en dos Estados, con una República Federal democrática (Alemania Occidental) y una RDA no comunista y renovada democráticamente (Alemania Oriental)? ¿Aceptaría la Unión Soviética la reunificación? Y, si así fuera ...

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